El teléfono móvil es útil y necesario, además de ser una herramienta completamente asentada en nuestra sociedad, casi llegando a adquirir la categoría de bien de primera necesidad.
Esta situación creada implica que no se puede mantener a los hijos al margen de su uso, pero tampoco se debe permitir que su uso sea indiscriminado porque puede provocar problemas en los menores y perjudicar su salud, su bienestar y afectar a las relaciones familiares y sociales o su rendimiento escolar.
Hoy en día los niños reciben su primer móvil antes de los diez años y la mayoría lo usa para comunicarse o para jugar, aunque también reconocen que han recurrido al teléfono cuando se han sentido solos, sobre todo ahora con las redes sociales que se pueden consultar desde el dispositivo móvil.
El teléfono móvil alcanza una importante penetración: el 41,3% de los niños de 8 a 13 años dispone de uno, elevándose hasta el 62,2%. Recordemos que el segmento de 14 a 19 años arroja una penetración del 94% de acuerdo a los datos de la 3ª ola del EGM.
EDAD RECOMENDADA PARA EL USO DE TELÉFONOS MÓVILES
Esta es una de las preguntas que ronda en la cabeza de muchos padres hoy en día. La edad aconsejada ronda los 13 ya que la utilización de este aparato deba estar relacionada con la edad en que los niños empiezan a independizarse ( cuando empiezan a salir con amigos al cine, a discotecas de menores, ...)
El móvil es una tecnología cada vez más en auge, y fascina a sus usuarios, sobre todo a los más jóvenes que hacen un uso más personal que profesional de la herramienta.
El abuso del móvil puede acarrear importantes consecuencias entre nuestros menores: puede afectar al rendimiento escolar, reducir la realización de otras actividades y favorecer el sedentarismo o permite un fácil acceso a peligros desconocidos.
CONSEJOS
La Unión de Consumidores aconseja a los padres que antes de comprar un móvil a su hijo, consideren primero su nivel de madurez, y que también reflexionen sobre las posibilidades de control de gasto que ofrecen tanto los teléfonos de prepago como los de contrato. Además, es recomendable que los padres estipulen límites en el uso del móvil, evitando la realización de llamadas largas, y evitando que los niños expongan lo menos posible sus cabezas a los aparatos.
No es recomendable prohibir el uso de estos dispositivos a los hijos, sino educarlos en un uso responsable de éstos.
COMO PREVENIR UN USO INCORRECTO SIN PROHIBIR
- Esperar a la madurez del niño. Un niño menor de 8 años en general no necesita móvil. En cualquier caso hacer que sea consciente de su valor y su coste.
- Utilizar móviles específicos para niños. Facilitan que los padres puedan comunicarse con sus hijos, y controlar diversos aspectos del teléfono: envío y recepción de llamadas, mensajería, ubicación del menor (gracias al gps) etc.
- Escoger la opción de tarjeta de prepago frente al contrato, ya que gastan menos.
- Observar el comportamiento de los niños respecto al móvil y las nuevas tecnologías
- Establecer normas claras sobre cuando y cómo utilizar el móvil, no se trata de prohibir su uso sino de establecer límites.
- Consultar con los proveedores que el teléfono tiene restringidos los accesos a Internet (hay proveedores cuyos teléfonos traen por defecto este servicio desactivado)
Además, desde la Unión de Consumidores queremos recordar que siempre que no se haya contratado una tarifa de datos y esta se active sin razón, el usuario está en su derecho de reclamar.









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